martes, 26 de agosto de 2008

A todas esas personas que lo necesitan... en especial para ti



Era una vez una carrera... de sapos.El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre. Había en el lugar una gran multitud. Mucha gente acudió para vibrar y gritar por ellos. Comenzó la competencia.Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:
- ¡¡Que pena!! Esos sapos no lo van a conseguir... no lo van a conseguir.
Los sapos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.La multitud continuaba gritando:
- ¡Que pena!! Ustedes no lo van a conseguir.
Y los sapos fueron dándose por vencidos, salvo aquel sapo que seguía y seguía tranquilo, y ahora cada vez más con más fuerza. Ya llegando el final de la competición todos desistieron, menos ese sapito que curiosamente en contra de todos, seguía. Llegó a la cima con todo su esfuerzo. Los otros querían saber cómo lo había logrado. Un sapo de los que se había rendido fue a preguntar cómo él había conseguido concluir la prueba.Y descubrieron que... ¡Era sordo!.
¡No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón!. ¡Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas!. Sé siempre SORDO cuando alguien te diga que no puedes realizar algún sueño e intenta aprender de la falsa sapiencia del sapo que tras la carrera que yo sepa se tomo una sopa.
Un Saludo, Ibán Lucas Vega.

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